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TRATAMIENTO DE FURCAS

TRATAMIENTO DE FURCAS

La invasión de la enfermedad periodontal en las furcas de los dientes multirradiculares es bastante frecuente. La furca de molares inferiores puede ser invadida tanto por la cara lingual como la cara vestibular;  en el caso de los molares superiores esta presente en las caras vestibular, mesial y distal.  Esta pérdida ósea  permanente origina un borde irregular y la pérdida de la inserción radicular originándose así una bolsa periodontal que favorece el acumulo de placa bacteriana y   por consiguiente la agudización y progresión de la enfermedad periodontal. Para tratar y diagnosticar correctamente esta clase de lesiones se hace necesario que el profesional conozca las variaciones anatómicas  de los dientes comprometidos, que utilice adecuadamente los medios de diagnóstico, que conozca las opciones de tratamientos y  tenga la destreza necesaria para poder ejecutarlos. 

En estudios realizados  en  1975,  y 1992 por Hamp y col,  en 1988 por Carnevale y col, en 2001 por Svardstrom; donde se evaluaba el pronóstico a largo plazo de dientes multirradiculares con lesiones de furca y a los cuales se les realizó tartrectomía y alisado radicular, odontosección, preparación en túnel, plástica de furcación , y hemisección  teniendo en cuenta factores individuales de cada caso como movilidad, posición dentaria, condiciones endodónticas, anatomía radicular, ausencia de antagonista, grado de lesión de furca, profundidad al sondeo, soporte periodontal remanente y con un programa de mantenimiento y control que demostró alta calidad en la higiene bucal de los pacientes, se  mostraron resultados estables y con un índice de supervivencia favorable después de los diferentes tratamientos que se realizaron por consiguiente podemos afirmar que no existe evidencia científica que respalde que una modalidad de tratamiento sea mejor que otra, sino más bien que las diferentes opciones que tenemos para tratar esta clase de lesiones funcionan  muy bien si tomamos la decisión correcta al momento de elegir como tratarlas. 

 

DEHISCENCIAS Y FENESTRACIONES

DEHISCENCIAS Y FENESTRACIONES

Los estudios sugieren que las dehiscencias y fenestraciones, son defectos alveolares comúnmente encontrados,  con una mayor incidencia en el hueso bucal y menor en el lingual, con una prevalencia significativa en los dientes anteriores respecto a los posteriores. Se les atribuye su origen a diferentes causas, como anomalías en el desarrollo, movimientos ortodónticos, patologías periodontales y endodónticas, tamaño y posición de los dientes y trauma oclusal; siendo este último, uno de los factores al que más se le atribuye este tipo de defectos óseos. Parece ser que todos estos factores combinados con tablas óseas delgadas, predisponen a la aparición de este tipo de defectos.

Este tipo de situaciones pueden ser predecibles realizando un completo examen clínico y de esta manera evitar ser, descubiertas por casualidad, durante algún procedimiento quirúrgico, el cual pueda complicar el pronóstico reparativo de los tejidos involucrados.

La presencia de defectos óseos como las dehiscencias y fenestraciones requieren mayor atención en aquellos casos de dientes que están sometidos a tratamiento ortodóntico y más aún cuando existan factores predisponentes como dientes con raíces prominentes, hueso alveolar delgado o raíces que se extienden más allá del hueso alveolar.

Desde hace mucho tiempo, el tratamiento de estos defectos esta encaminado a obtener la regeneración del periodonto, logrando la deposición de cemento y hueso junto con la formación de una nueva inserción a lo largo de los defectos. Inicialmente, la terapia consistió en el raspaje y alisado de la superficie radicular con el objeto de eliminar los productos bacterianos y cemento contaminado que pudiesen impedir la reparación de los tejidos. Más adelante, éste método demostró ser ineficaz ya que siempre existe la presencia de una capa de barrillo dentinario que actúa como substrato que favorece el crecimiento bacteriano, sin la posibilidad de obtener una nueva inserción. Posteriormente se introdujo la combinación del raspaje y alisado radicular junto con la aplicación de sustancias desmineralizantes que acondicionarán la raíz eliminando la capa de barrillo dentinario exponiendo el componente orgánico de la dentina, promoviendo la formación de cemento, hueso y nueva inserción del tejido conectivo. La utilización de sustancias desmineralizantes de bajo pH (ácido cítrico, tetraciclina) fueron las primeras en utilizarse pero se ha demostrado que son capaces de impedir la formación de hueso y cemento, así como la capacidad de producir una respuesta inflamatoria intensa junto con la necrosis de los tejidos adyacentes. Esto tal vez puede atribuirse a su bajo pH, por lo que se recomienda utilizar sustancias con un pH neutro (EDTA) que no afecten la regeneración de los tejidos.

Durante mucho tiempo se utilizó la técnica de regeneración tisular guiada a través del uso de membranas de tipo reabsorbibles y no reabsorbibles, utilizándolas junto con materiales de relleno óseo que promovieran la rápida regeneración de los tejidos aumentado el pronóstico reparativo de dichos defectos. Hoy en día, se ha demostrado histológicamente defectos de artefacto entre el cemento neoformado y la dentina radicular, indicando que la nueva inserción que se produce no será lo suficientemente fuerte y a largo plazo esta se puede perder.

Actualmente, los estudios presentan una alta tasa de éxito con la utilización de las proteínas morfogenéticas del hueso o BMPs, así como la combinación de diferentes factores de crecimiento que actúen como neoformadores de hueso y cemento así como la subsecuente inserción del tejido conectivo; sin embargo, se espera que se realicen más estudios con este tipo de sustancias, pues no se cuenta con suficiente evidencia práctica en humanos.

FLUIDO CREVICULAR!!

FLUIDO CREVICULAR!!

                                      Como proyecto de grado de la especializacion de periodoncia y oseointegracion que actualmente realizo en la universidad cooperativa de Colombia de Santa Fe de Bogota, junto con el doctor Alberto Rodriguez y el doctor Luis Eduardo franco, estamos investigando la posiblidad de usar el PH de fluído crevicular como medio de diagnóstico futuro de la enfermedad periodontal.

 La  enfermedad periodontal es un problema de salud pública y su diagnóstico se basa principalmente en exámenes clínicos y radiográficos, que evidencian  la pérdida ósea y el nivel de inserción del periodonto. De esta manera solo se permite realizar un diagnóstico retrospectivo de la pérdida del soporte periodontal. Así mismo durante décadas se pensó que una vez iniciada, evolucionaba de forma lenta y continua (estudios de Russell), que se complica en pacientes de edad avanzada.

Años después se incorpora el concepto de la susceptibilidad individual del huésped, incluso en pacientes tratados en fase de mantenimiento se presentan picos de exacerbación de la enfermedad. Aparecen entonces los métodos bioquímicos basados en los componentes del líquido crevicular quien contiene los ingredientes de la respuesta inmunitaria humoral y celular gingival activando consecuencias locales y sistémicas, augurando un futuro de las mediciones de líquido crevicular gingival como factor y pronóstico de riesgo en el padecimiento de la enfermedad periodontal.  Sin embargo en una revisión de más de 1500 artículos publicados en Pud med no se describe nada al respecto de  la variación del ph del líquido crevicular gingival. Consideramos que puede ser un aporte valioso para el periodoncista conocer los valores de dicho ph si de alguna manera se convirtiera en una forma simple de conocer la evolución o transformación del medio favorable para aparecer la gingivitis y/o enfermedad periodontal .

Nos hemos basado en estudios realizados en ginecología donde se estableció que el aumento del ph de 4.5 en la vagina es un marcador de infección sin la manifestación clínica de la enfermedad; siendo un método fácil, sencillo y económico de diagnóstico. Este estudio comparativo de la variación del ph  del fluido crevicular busca identificar y comparar los valores obtenidos en pacientes periodontalmente sanos, con gingivitis y con periodontitis, como un primer paso a futuros estudios que determinen si el ph  se podría considerar como marcador de riesgo en la enfermedad periodontal y/o gingivitis, e incluso deja una puerta abierta hacia evaluar si el Ph del LCG. demasiado alcalino o demasiado ácido puede llegar a dañar el periodonto por si solo.